“No te salves[…] no te quedes sin labios”
-Mario Benedetti-
Princesa de las lágrimas,
no te quedes conmigo.
Te sugiero
rechazar mis manos como
si fueran de un extraño.
No te quedes conmigo.
Mi alma primitiva no permitiría
–desnudos los dos-
que tomemos café
–abrazados-
solos, nosotros dos.
No debes acompañarme bajo las sábanas,
princesa de las lágrimas,
ni te quedes conmigo en la noche
para que no te abandone,
entre el pudor y el licor.
Si a pesar de todo
insistes estar conmigo.
Te advierto
que no hago promesas vacías,
de esas de las que tanto
les gustan a las princesas.
No te quedes conmigo,
al menos, que no quieras salvarte.
Publicado por
El poeta Nudis

0 comentarios:
Publicar un comentario